El scroll stopper es lo único que decide si tu vídeo se ve o no. Da igual lo bien que esté editado el resto, lo bueno que sea el producto o lo perfecta que sea la luz. Si los primeros dos segundos no enganchan, el espectador ya está en el siguiente vídeo.
Y sin embargo, es lo que menos se trabaja. La mayoría de los vídeos UGC empiezan con la persona mirando a cámara, diciendo "hola" o colocando el producto. Eso ya no funciona. Lleva sin funcionar bastante tiempo.
Aquí van los scroll stoppers que sí funcionan en 2026, con ejemplos concretos de cómo aplicarlos.
Qué es exactamente un scroll stopper
Un scroll stopper es cualquier elemento en los primeros 1-3 segundos de un vídeo que interrumpe el movimiento automático del dedo en la pantalla. Algo que hace que el cerebro diga "espera, ¿qué era eso?" antes de que la persona se dé cuenta de que ha parado.
No tiene que ser espectacular. Tiene que ser inesperado.

Los scroll stoppers que más funcionan ahora mismo
1. Empezar en medio de la acción
El error más común: empezar el vídeo preparándote para hacer algo. El scroll stopper: empezar cuando ya lo estás haciendo.
En lugar de "hola, hoy os voy a enseñar cómo uso este sérum", empiezas directamente aplicándotelo, con el producto ya en la cara y diciéndole a cámara "llevo tres semanas usando esto y tengo que contaros algo."
La diferencia parece pequeña. El impacto no lo es.
2. El inicio con tensión o pregunta abierta
Las preguntas que generan curiosidad inmediata funcionan muy bien como apertura, pero tienen que ser específicas. "¿Sabías que...?" ya no sorprende a nadie.
Lo que sí funciona: preguntas que señalan un problema concreto que el espectador reconoce.
"¿Por qué nadie habla de esto al recomendar este producto?"
"Llevo meses recomendando esto y me acabo de dar cuenta de que lo estaba usando mal"
"Esto me pasó ayer y todavía no me lo creo"
La clave es que la pregunta o frase genere una incomodidad o curiosidad que solo se resuelve viendo el vídeo.
3. El elemento visual inesperado
Algo que no esperabas ver en ese contexto. Puede ser:
Un cambio brusco de escena en el primer corte
Algo que cae, se mueve o cambia de forma repentina
Una transformación visible en los primeros segundos — el antes y después comprimido al inicio, no al final
Para vídeos de belleza o skincare, mostrar el resultado primero y luego explicar cómo llegaste ahí es mucho más efectivo que seguir el orden cronológico.
4. La emoción sin contexto
Una expresión facial exagerada — sorpresa, incredulidad, emoción — sin explicar por qué. El cerebro humano está programado para leer emociones y querer entender su causa. Si alguien aparece en pantalla con cara de no poder creérselo, el espectador automáticamente quiere saber qué pasó.
No hace falta que sea actoral ni exagerado. Tiene que ser real, o parecerlo.
5. El texto en pantalla que interrumpe
En TikTok e Instagram muchas personas ven los vídeos sin sonido. Un texto en pantalla en los primeros segundos que diga algo inesperado o controvertido puede ser tan efectivo como cualquier elemento visual.
"Me arrepiento de haber comprado esto" sobre un producto que luego resulta que te encanta. "Nadie me dijo esto antes de empezar." "Esto no debería funcionar, pero funciona."
El texto tiene que crear una disonancia que el espectador quiera resolver.

Lo que no funciona y sigues viendo en todos lados
- Empezar diciendo tu nombre o saludando
- Mostrar el producto en la mano sin más contexto
- Música de fondo genérica sin imagen que la acompañe
- Texto estático que aparece despacio
- Transiciones lentas al principio
Todo esto era válido hace tres años. Ahora el feed es demasiado competitivo para abrirte hueco con esas fórmulas.

Cómo aplicarlo en tu proceso de creación UGC
El scroll stopper no es algo que se improvisa mientras grabas. Es lo primero que planificas, antes que nada.
Antes de grabar un vídeo UGC, hazte estas preguntas:
¿Qué es lo más sorprendente o inesperado de este producto? Empieza por ahí.
¿Qué problema resuelve que la gente no esperaría? Eso es tu apertura.
¿Qué resultado visual puedo mostrar en los primeros tres segundos? Si lo tienes, úsalo.
Y luego prueba. No todos los scroll stoppers funcionan igual para todos los públicos ni para todos los productos. Lo que para una marca de skincare funciona perfectamente, puede no funcionar para un gadget tecnológico.
La ventaja del UGC es que puedes probar formatos distintos con el mismo producto y ver cuál retiene mejor. Esos datos son los que te hacen mejor creadora con el tiempo, y los que hacen que las marcas repitan contigo.
El scroll stopper consigue que la gente se quede los primeros tres segundos. Lo que hace que se queden hasta el final es que el resto del vídeo cumpla lo que el inicio prometió.
Si abres con tensión, tienes que resolverla. Si abres con una pregunta, tienes que responderla. Si abres con un resultado, tienes que explicar cómo llegaste ahí.
El scroll stopper abre la puerta. El contenido es el que tiene que hacer entrar.