Si alguna vez has visto una cara en Instagram y no has sabido si es real o no, este post va para ti. Los influencers IA ya no son el futuro. Son el presente. Y hay mucho que no se cuenta sobre cómo se están usando. Pero cada vez es más real el poder crear videos UGC con IA para Instagram o Tiktok, así como ads o contenido orgánico.
De Aitana López a los deepfakes: cómo llegamos hasta aquí
Cuando surgió Aitana López, los medios enloquecieron. Una influencer que no existe, creada por la empresa española The Clueless, con más de 350.000 seguidores en Instagram. En aquel momento fue algo disruptivo, pero para la mayoría de la gente pasó desapercibido. Solo los que se mueven en el mundo más digital y tecnológico se dieron cuenta de que estaban viendo inteligencia artificial.
Pero eso fue hace tiempo. Hoy la cosa ha cambiado completamente.
Ahora mismo tenemos plataformas como Heygen que te permiten crear avatares hiperrealistas que hablan, se mueven y graban vídeos por ti. Generadores de imágenes como DALL-E o Midjourney que producen caras imposibles de distinguir de las reales. Y como resultado, han surgido decenas de influencers IA que se mueven en todo tipo de áreas: desde bailes en TikTok hasta cuentas que venden cursos online.
Para hacerte una idea de la dimensión: el mercado de influencers virtuales se estima que llegará a 154.600 millones de dólares para 2032. No es una moda. Es una industria entera.
El uso ético y el uso indebido: las dos caras que nadie habla
No todo el mundo está usando estos influencers de la misma forma. Y aquí viene la parte que a mucha gente no le gusta escuchar.
Por un lado, hay gente que los usa como herramienta de productividad. Para crear contenido más rápido, para tener un avatar que grabe vídeos cuando tú no quieres salir, para abastecer redes sociales sin estar tú delante de la cámara todo el día. Este uso tiene su punto ético: es una herramienta, y la estás usando para trabajar mejor.
Pero por otro lado, hay gente que los está usando para engañar. Cuentas en Instagram que inventan historias de muerte para que te compres un libro. Vídeos de YouTube donde "personas reales" te cuentan sus historias y abajo, en letra pequeña, pone que es ficción. Influencers en TikTok que hacen deepfakes de otras personas sin su consentimiento. Negocios que publican que van a cerrar para que les compres producto.
El problema es que hoy mismo no hay legislación clara al respecto. Todo es un terreno pantanoso. De hecho, Instagram retiró la cuenta de una influencer IA durante 24 horas por estar usando la imagen de otras creadoras reales sin consentimiento... pero luego la volvió a activar.
YouTube sí está tomando medidas y ya está eliminando canales generados con IA que no cumplen sus políticas. Pero la regulación en general va muy por detrás de la tecnología. En Europa, la nueva regulación de la IA impone obligaciones de transparencia: en teoría, deberías indicar que el contenido está generado por IA. En la práctica, muchas cuentas no lo hacen.
Por qué las marcas están apostando por los influencers IA
Las marcas no son tontas. Si están invirtiendo en esto es porque tiene sentido desde un punto de vista de negocio, y los motivos son bastante claros.
1) Disponibilidad total. Un influencer IA no tiene días libres, no se pone enferma, no tiene conflictos de agenda. Si necesitas una campaña en Japón mañana, en 3 horas lo tienes hecho. Sin vuelos, sin cachets, sin negociaciones.
2) Control absoluto. Tú decides exactamente cómo habla, cómo se mueve, qué dice. Nada de sorpresas. Nada de que el influencer haga algo que no encaje con la marca.
3) Costes mucho más bajos. Según un análisis de Twicsy que estudió más de 11.500 influencers, los influencers humanos cobran de media 78.777 dólares por post patrocinado ( un promedio que está muy influenciado por los grandes nombres)
La diferencia es tan grande que las marcas que están optimizando presupuestos cada vez ven esto como una opción seria.
Y no es solo teoría. La Liga ya tiene su propio influencer virtual, Álex, que interactúa con fans en redes sociales y participa en eventos virtuales. Según datos de Influencer Marketing Factory, casi el 60% de los profesionales del marketing ya han trabajado con al menos un influencer virtual.
Pero cuidado: crear un influencer IA no es apretar un botón. Lleva tiempo, lleva producción y lleva una inversión económica importante. La gente que no ha trabajado con estas herramientas se lleva un susto cuando descubre cuánto trabajo hay detrás de cada vídeo.
Entonces, ¿por qué no funcionan igual que los reales?
Con todo esto, los datos son bastante contundentes: los influencers reales siguen ganando.
Según el mismo estudio de Twicsy, los posts patrocinados de personas reales generan 2,7 veces más engagement que los de influencers virtuales. No es un dato menor. Es casi el triple de interacción.
¿Por qué? En mi opinión, por 2 cosas fundamentales.
- Lo primero es la confianza. Puedes hacer un influencer IA que sea visualmente impresionante, con una estética impecable, que genere mucha curiosidad. Pero la gente no confía en algo con lo que no puede conectar emocionalmente. Según datos de Emarketer, el 65% de los adultos se siente incómodo con los anuncios generados por IA. Eso es mucho gente que ya antes de ver el contenido tiene las defensas en alto.
- Lo segundo es el storytelling. Lo que le falta a estos influencers virtuales es una historia real detrás. Sí, se puede crear una narrativa, se puede dar personalidad a un personaje. Pero a día de hoy, la conexión emocional que tiene una persona real con su audiencia es algo que la IA todavía no puede replicar. Es como comparar una película con actores reales y una de animación: ambas pueden ser buenas, pero la experiencia emocional es diferente.
Dicho esto, no descarto que en el futuro esto cambie. Si hay suficiente storytelling, suficiente diferenciación y una historia bien construida, quién sabe. Pero a día de hoy, la persona real sigue siendo la persona real.
Cómo esto cambia la estrategia si eres creador real hoy
Si eres creador de contenido y estás leyendo esto pensando "esto no me afecta", te equivocas.
Esto te afecta directamente, pero no de la forma que probablemente piensas.
Lo primero: no necesitas crear un influencer IA para competir. De hecho, hacerlo puede jugar en tu contra. Hay mucha gente que es muy en contra de la IA, y si de repente tu contenido tiene un toque demasiado artificial, esa gente te va a poner la cruz. Tienes que entender a tu audiencia antes de dar ese paso.
Lo segundo: la IA ya es útil en la parte de "detrás de cámaras". Las ideas, la organización del contenido, la edición de imágenes, la planificación de calendario. Si a día de hoy no estás usando la IA en esa parte del proceso, estás perdiendo tiempo. Punto.
Lo tercero: en la parte visual, en la parte del avatar en sí, creo que todavía estamos lejos. Un vídeo de YouTube con un avatar hecho de IA todavía lleva mucho trabajo de edición y no merece la pena comparado con salir tú directamente. Pero en imágenes sí, en contenido complementario sí.
Y lo más importante: si estás interesado en este mundo, tienes que estar muy al día de los cambios. Quien llegue primero con la diferenciación gana. Siempre ha sido así en internet, y esto no va a ser la excepción.
¿Son los influencers IA una amenaza para los creadores de contenido reales?
No en el momento actual. Los datos muestran que los posts de personas reales generan 2,7 veces más engagement que los de influencers virtuales. Sin embargo, las marcas sí están incorporando influencers IA como complemento, así que la tendencia es que ambos tipos convivan.
¿Es legal crear un influencer IA?
Crear un influencer IA es legal, pero usar la imagen de otra persona sin su consentimiento (deepfakes) entra en terreno legal complicado. En Europa, la regulación de la IA impone obligaciones de transparencia: en principio deberías indicar que el contenido está generado por IA.
¿Cuánto cuesta crear un influencer virtual?
Depende mucho de la plataforma y del nivel de producción. Herramientas como Heygen ofrecen planes accesibles para avatares básicos, pero para crear un influencer que compita con los reales a nivel de producción, la inversión es significativa y el tiempo de trabajo es mayor de lo que la gente piensa.
¿Funcionan los influencers IA para vender productos?
Sí, pero con limitaciones. Las marcas que los usan reportan resultados positivos en alcance y consistencia de marca, pero el engagement y la confianza del consumidor todavía están por debajo de los niveles que generan los influencers humanos.